MOCLÍN: Balcón de los Montes de Granada

En plenos Montes de Granada, al refugio de una de sus laderas, pero dominando desde la altitud, aparece Moclín, un pequeño pueblo con mucha historia que descubrir, desde hallazgos neolíticos a vestigios mozárabes, pasando por la implacable huella del Imperio Romano. Hoy queremos llevaros a esta guarnecida y bella localidad andaluza, que observa desde su balcón a Granada y Sierra Nevada.
Así, en el noroeste de la provincia de Granada, y a unos 35 kilómetros de su capital, nos encontramos con las Sierras de Moclín y del Marqués, que nos conducen por valles, pinares, cerros calizos y barrancos hasta Moclín. Su término municipal contiene un gran patrimonio histórico y artístico. Un buen inicio es la Cueva del Malalmuerzo o de la de las Vereas, con pinturas rupestres (si bien algo deterioradas), el yacimiento de la Pandera del Pino de Tiena, o los Dolmenes de la Pileta de la Zorra en el anejo de Tózar. También en Tózar la época romana dejó su impronta con silos, o villas como las de Olivares o Tiena la Alta.

Aunque sin lugar a dudas, y resulta obvio debido a su situación geográfica, fue la civilización árabe la que dejó una huella más marcada en Moclín. Así nos lo indica la fortaleza que corona la localidad. Una antigua mezquita se encontraba en el interior de lo que antaño fue una majestuosa fortaleza, y sobre los cimientos de esta mezquita se hiergue ahora la Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación. Esta iglesia alberga entre sus muros el Cristo del Paño, que según cuenta la leyenda, fue donado por los Reyes Católicos para agradecer el hospedaje ofrecido a la Reina Isabel y al hijo de Boabdil. A lo largo de todo el término municipal de Moclín, casi hasta encontrarnos en la ciudad de Granada, podemos encontrar numerosas atalayas, como la de Migoandrés, la Gallina, o Porqueriza, que servían de emisores y receptores de información en la época mozárabe.

En los alrededores de Moclín, al amparo del Río Velillos, se hayan numerosas fuentes, como la de Malalmuerzo, El Pilarejo, o los manantiales medicinales de Los Limones. Del mismo modo, cuevas perfectamente formadas y en las que poder practicar la espeleología, como las Cuevas Bermejas, o la Cueva de Malalmuerzo.

Al llegar a Moclín, os recomendamos acudir primeramente al Centro de Interpretación Comarcal, en el que se encuentran la Oficina de Información Turística y un pequeño y confortable hotel con diez habitaciones.

No me gustaría terminar esta entrada de Moclín sin dedicársela a Elvira Abel, quien de manera indirecta hizo que conociera ésta su aldea natal, si bien, por esos caprichos de la vida, ella no ha podido aún disfrutar de ella. Pasados los años, que aún de muy cría la alejaron de Moclín, estoy seguro que volverá a disfrutar de tan bellos parajes que la vieron nacer. Vaya esta entrada para ella.

You may also like...

1 Response

  1. Lauri dice:

    Esa Elvira Abel estará encantada de que le dediques esta entrada y seguro que te lo agredecerá de todo corazón. Otro lugar más que apuntar en la lista de viajes pendientes de realizar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


− seis = 1

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>